Muy pocos centros a nivel mundial tienen esta visión holística en cuanto al funcionamiento de los ecosistemas

Published on miércoles, 16 diciembre 2020

“Con estos dos ejes de desarrollo transformaremos la estación de investigaciones marinas, en un centro de investigación sobre el impacto de la variabilidad a largo plazo y el cambio climático sobre los procesos e interacciones de los ecosistemas terrestres y acuáticos de la región.”

– comenta Samuel Hormazábal

Líder en investigación

Respecto al eje de investigación científica, este es uno de los enfoques principales que tiene el Centro Científico de la Fundación Huinay, la que mediante el Programa de Observación de Los Ecosistemas Terrestre y Acuático o simplemente POETA, permite el monitoreo de las variables esenciales del clima y de los ecosistemas terrestres y acuáticos. “Es un centro científico con una mirada holística en cuanto al funcionamiento de los ecosistemas. Vincula lo que ocurre en el ecosistema terrestre y lo que ocurre en el ecosistema acuático y su pregunta trata de entender cómo la variabilidad y cambio climático afectan esta interacción entre ambos ecosistemas, así nos podemos proyectar al futuro para ver qué cambios pueden ocurrir. Muy pocos centros a nivel mundial tienen esta visión holística. Si los quisiera contar, me sobrarían dedos de una mano“.

A través de distintas tecnologías, como por ejemplo las estaciones de monitoreo automáticas, ya sean meteorológicas, mareográficas, fluviométricas, se logra la observación permanente de algunas variables esenciales del clima y de los ecosistemas. Otro tipo de medición, basadas en estaciones de muestreo en terreno, permiten levantar datos de variables relevantes de los ecosistemas, cuando no se dispone de sensores automáticos.

También existe la percepción remota, que trata de un monitoreo desde el espacio, de distintas variables de los ecosistemas, la que puede ser en baja resolución espacial, con el registro de datos satelitales con frecuencia horaria, diaria o semanal y en alta resolución espacial. En este último caso, el director del centro, Samuel Hormazábal, destaca que es una tecnología relativamente nueva en Chile, la que mediante drones equipados con cámaras hyperespectrales y otros sensores, se pueden determinar, por ejemplo, cuáles son las características hyperespectrales de los organismos que generan algas nocivas.

“Con el registro que se obtiene con estas cámaras, nosotros podríamos detectar la presencia de algas nocivas, determinar su distribución espacial y hacer seguimientos de eventos de marea roja, eventos que tienen impactos económicos y sociales en la Patagonia que son de envergadura.”

– comenta Samuel Hormazábal

En conjunto con el monitoreo de variables esenciales del clima y de los ecosistemas, se tiene contemplado el diseño e implementación de un sistema de diagnóstico y pronóstico, unido al sistema de despliegue gráfico de variables georreferenciadas denominado Geoportal observacional “GEOOs”, que permite el acceso libre y oportuno a datos e información para la toma de decisiones.

“Es todo un desafío, porque hablamos de montar sensores automáticos con los que podamos recuperar los datos en tiempo real en zonas lejanas como los glaciares que hay en Huinay o lagunas en altura, y visualizar en tiempo real las distintas variables que se están midiendo. Para esto, incorporamos una tecnología que se llama Lora 1 y Lora Satelital, que nos permite tener una conectividad de distintos sensores y armar una red de información en lugares donde no llega energía eléctrica ni señal de celular.”

– destaca el director del centro.

Formación de investigadores

Dentro de este laboratorio natural que es Huinay y el fiordo Comau se realizará el otro eje principal que contempla el centro, es la formación, mediante las Huinay Summer School, un programa constituido por cursos teórico-prácticos intensivos de entre 1 a 2 semanas, pensado dentro de un marco de apertura internacional, fundamentalmente asociado a países latinoamericanos y eventualmente de otras partes del mundo. “La gracia es que esto se hace en Huinay con la experiencia de aprender haciendo, con los laboratorios montados allá y las capacidades científicas que se tienen”, explica Hormazábal, también director de la Escuela de Ciencias del Mar, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Estas escuelas de verano se enfocan en tres ejes principales. El primero, la formación de nuevos investigadores, orientado a estudiantes de postgrado que están avanzando en una carrera de investigación, cuya formación se aborda con la participación de destacados investigadores provenientes de distintas partes del mundo.  El segundo es pensado en la capacitación de jóvenes profesionales que quieren aprender aspectos técnicos sobre desarrollo o adaptaciones tecnológicas que mejoren nuestra comprensión sobre el funcionamiento de los ecosistemas. Y el tercer punto, es en cuanto a la formación de divulgadores científicos, en un sentido muy amplio, donde se podrán adquirir conocimientos sobre técnicas de divulgación e ilustración científica, además de creación y desarrollo artístico, buscando que su mensaje genere conciencia de la fragilidad y gran biodiversidad de la Patagonia.

“El cambio climático es un proceso cuyos efectos plenos surgen en el mediano y largo plazo sin embargo es necesario actuar en lo inmediato y atender simultáneamente los procesos de mitigación y adaptación. Conscientes de esta urgencia, creemos que ciencia, industria, sociedad e instituciones tendrán que trabajar siempre más en conjunto. Con este espíritu Enel Chile, socio fundador de la Fundación Huinay con la PUCV, participa activamente de las actividades invirtiendo en la gestión de esta y en el desarrollo científico y formativo del programa POETA.”

– comenta la gerente de Sostenibilidad y Relacionamiento Comunitario de Enel Chile, Antonella Pellegrini.

Información georreferenciada para todos

Debido a la necesidad de contar con un sistema de observación de la Tierra y el Océano, el centro implementó un sistema para el despliegue de variables georreferenciadas, denominado Geoportal Observacional GEOOs, basado en un sistema informático que integra información georreferenciada procedente de distintos portales y proveedores de datos científicos y técnicos a nivel nacional como internacional, permitiendo su acceso en forma libre y oportuna. Este Geoportal Observacional que corresponde a una interfaz gratuita, lanzado oficialmente el 16 de diciembre de 2020.

“Esperamos que los colegas de Perú, Ecuador o El Salvador implementen sus propios sistemas de observación basados en este código. A nivel mundial no he encontrado ningún proyecto de desarrollo colaborativo de plataformas para el despliegue de datos georreferenciados que apunte a fortalecer los sistemas de observación del planeta. Este es un proyecto único a nivel mundial.”

– destaca Hormazábal.

En el mundo científico existe gran acceso a bases de datos con información que no se despliega al público general ya que se tiene pensada para otros fines y los expertos generalmente acceden a ella con facilidad. Pero con GEOOs, se apunta a acortar la brecha de acceso a la información para la toma de decisiones. “Al permitir el acceso libre y oportuno a la información oceanográfica y meteorológica, entre otra información georreferenciada, GEOOS rompe con la asimetría al acceso de la información, brindando igualdad de oportunidades a todos los sectores de la sociedad que la requieran” explica el director del centro.

Para Hormazábal, el nuevo rumbo que ha adquirido el centro de Investigación de la Fundación, con una mirada integrada de los ecosistemas terrestres y acuáticos de la Patagonia, el área marina costera protegida de múltiples usos en el Fiordo Comau, asociado a la Fundación y la incorporación de nuevas tecnologías para el monitoreo en zonas remotas con limitada conectividad, asociadas al desarrollo del programa POETA, “permiten contribuir con una visión holística al manejo de las áreas marinas protegidas de la región, y convertir al centro de investigación en un referente en el monitoreo e investigación de estas áreas en la Patagonia”.

La Fundación San Ignacio del Huinay trabaja a diario buscando defender y promover el valor del patrimonio biogeográfico de la localidad de Huinay, impulsar un área marina protegida, desarrollar investigación científica de línea base y difundir el conocimiento generado, a través de publicaciones científicas, participación en congresos, edición de libros y comunicación masiva, entre otros.

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