Las 4 innovaciones que están cambiando la generación de energía en Chile

Published on jueves, 6 mayo 2021

“Este tipo de producción de energía tiene varias ventajas: está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, es silenciosa y no se encuentra ubicada en zonas pobladas. Este país tiene excelentes condiciones en cuanto al recurso marino para producir energía de las olas y la instalación de este dispositivo representa un gran avance.”

– James Lee Stancampiano, presidente del directorio de MERIC.

Central Geotérmica Cerro Pabellón

Sistemas de Almacenamiento de Energía

El almacenamiento de energía basado en baterías - conocido con la sigla BESS por su nombre en inglés “Battery Energy Storage System”-, se está conformando como una tecnología que entrega mucho valor a los sistemas eléctricos y como una solución para la integración eficiente de energías renovables variables, como la eólica y solar. Sus atributos son múltiples, ya que estos sistemas permiten reducir pérdidas de energía producidas por congestiones en la red de transmisión, proveen resiliencia y estabilizan la red eléctrica y permiten aprovechar el recurso energético disponible de manera eficiente para reducir costos operacionales.

Los avances en esta materia realzan cada vez mayor importancia pues el almacenamiento puede jugar un papel vital en los procesos de descarbonización de las matrices energéticas, al permitir de manera segura la salida de las centrales a carbón y la entrada al sistema de la generación renovable sin poner en riesgo su estabilidad y continuidad.

“Actualmente, sistemas de almacenamiento ya están siendo previstos como parte de los nuevos proyectos renovables para ser efectivamente instalados en aquellos casos donde, según las condiciones del mercado, su presencia agregue valor. De hecho, los planes de Enel Green Power a 2030 son el hibridar el 30% de la flota de generación renovable con sistemas de almacenamiento, lo que nos permitirá incorporar a nivel mundial 20 GWh de capacidad de almacenamiento de energía” comenta Christian Soto, Desarrollador de Negocios Senior de Enel Green Power Chile.

Pero el desarrollo de tecnologías para el almacenamiento de energía no es reciente, éstas han tenido un largo recorrido y dependiendo del tipo de aplicación, algunas de ellas han logrado resultados más eficientes que otras. En el caso de Enel Green Power, la compañía se ha inclinado hoy en día por la utilización de baterías de ion de litio, debido a la madurez tecnológica y competitividad que este tipo de tecnología ha alcanzado. Velocidad de carga, flexibilidad y modularización, sumadas a un descenso exponencial en sus precios, gracias al aumento de la demanda en la industria de la electromovilidad, han hecho de este tipo de baterías la mejor opción.

Sin embargo, la investigación y búsqueda de tecnologías cada vez más eficientes y con mayores cualidades no se detiene. A través de estudios de factibilidad y pruebas de campo, sistemas de almacenamiento de aire líquido, baterías de flujo o almacenamiento termal siguen siendo exploradas como respuesta a los desafíos futuros. 

Central de almacenamiento de Enel Green Power en Cremzow, Alemania

Centrales renovables híbridas

Normalmente los diseños de los parques eólicos contemplan una distancia de 1 a 2 kilómetros entre una fila de aerogeneradores y otra por razones de eficiencia energética; el viento una vez que pasa por una turbina, pierde su energía y requiere avanzar una cierta distancia para recuperarla. Esto significa que estas instalaciones cuentan con mucho espacio disponible que puede ser utilizado para generar energía con otras fuentes.

Actualmente, Enel Green Power Chile está construyendo el proyecto “Azabache” en la región de Antofagasta, que será la primera central híbrida industrial del país. La iniciativa consiste en implementar una planta solar al interior del parque eólico Valle de los Vientos. Además, existen otros proyectos similares en carpeta, por ejemplo, construir una planta solar al interior del parque eólico Sierra Gorda Este.

“El norte de Chile cuenta con condiciones muy especiales que favorecen este tipo de proyectos, ya que no solo cuentan con excelentes condiciones de viento, sino que además se ubican en lugares con muy buenos niveles de radiación solar, complemento que permite la generación de energía tanto en el día como en la noche. Pero las sinergias que se desprenden de la hibridación de plantas van más allá del aprovechamiento del espacio y los recursos naturales. Aspectos como la construcción de caminos y accesos, levantamiento de líneas de transmisión y subestaciones también pueden ser evitados o reducidos, permitiendo utilizar los mismos elementos para la generación de una mayor cantidad de energía”, señala Cristian Reyes, Desarrollador de Negocios Senior de Enel Green Power Chile.

También existe la posibilidad de construir parques híbridos desde cero, lo que permite aprovechar las sinergias no solo durante las fases de construcción y operación sino desde la fase de desarrollo. Estudios ambientales, sociales, territoriales, ingenierías básicas y estudios de interconexión, pueden hacerse de una sola vez para ambas plantas, distribuyendo esos costos fijos en una potencia instalada mayor.

Hidrógeno verde: combustible limpio

El hidrógeno verde es considerado el combustible del futuro, dado su potencial para reemplazar combustibles fósiles como el petróleo en el sector de transporte e industria pesada. Dentro de las distintas formas para producirlo industrialmente, la más amigable con el medioambiente es el proceso denominado electrólisis, en el cual se separan las moléculas de oxígeno e hidrógeno en el agua a través de la aplicación de electricidad. Si esta electricidad proviene de fuentes renovables, entonces este hidrógeno se denomina como verde, dando como resultado un combustible libre de emisiones. 

El ministro de energía y minería, Juan Carlos Jobet, afirmó en septiembre de 2020 que el hidrógeno verde puede ser para Chile un mercado “equivalente a lo que exportamos en cobre” para 2050. El gran potencial renovable y la ubicación logística de los puertos de las regiones de Antofagasta, Atacama y Magallanes posicionan a Chile como uno de los países con mayor potencial para transformarse en exportador mundial de hidrógeno verde.

En octubre de 2020 se anunció el primer proyecto para producir hidrógeno verde en Chile. Empresas nacionales e internacionales como Enel Green Power Chile, AME, ENAP, Siemens Energy y Porsche participarán en la instalación de una planta piloto a través de un electrolizador alimentado por energía eólica en Cabo Negro, al norte de Punta Arenas, en la Región de Magallanes.

La presentación de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde del ministerio de Energía a fines de 2020 y el anuncio de acuerdos para su exportación con las autoridades de Singapur y Rotterdam (Países Bajos) también son parte de este camino, donde poco a poco se están superando los desafíos iniciales. 

“Hoy en día el costo del hidrógeno gris, que se produce a partir de gas natural emitiendo CO2 como parte de su proceso, se mueve entre los 1,2 y 2 US$/kg. Por esto, cuando los proyectos de hidrógeno verde, que usan 100% energía renovable para su producción, logren cruzar la barrera de los 2 US$/kg será cuando se logre competir sin subsidios o incentivos con el hidrógeno convencional y con otros combustibles fósiles. Hoy existen dos lugares a nivel mundial donde se logrará esto más temprano que nunca, estos lugares son en el norte de Chile, donde se cuenta con la mejor radiación solar del mundo para generación de energía fotovoltaica, y en Magallanes, donde contamos con los mejores vientos del planeta. Esto permitirá producir energía renovable a muy bajo costo, y sumado a la consistente baja de los precios de los electrolizadores, permitirá producir el hidrógeno verde más barato del planeta. Cuando sucederá esto no es seguro, pero lo que sí es seguro es que será en estos lugares donde sucederá primero”, concluye Rodrigo Lobos, Desarrollador de Negocios Senior de Enel Green Power Chile.