La energía de una ciudad que cambia
Somos testigos de cómo está mutando el clima. Eventos más extremos, altas temperaturas, lluvias intensas y fuertes vientos, plantean nuevos desafíos para nuestra ciudad y sus redes eléctricas.
Y mientras el escenario cambia, nuestra necesidad de electricidad sigue creciendo.
Por eso estamos modernizando la red eléctrica de nuestra zona de concesión en Santiago: incorporando nuevas tecnologías y soluciones que permitan hacerla más inteligente, resiliente y preparada para el presente y futuro.
Porque la transición energética no solo transforma cómo generamos la energía. También transforma la manera en que la llevamos hasta las personas.
Por eso Enel Distribución desarrolla un plan de modernización de su red de forma continua, incorporando tecnología que permite monitorear, detectar y resolver problemas en tiempo real. El eje central de esta transformación es el telecontrol: equipos instalados a lo largo de la red que permiten maniobrarla de forma remota, aislar sectores afectados y restablecer el suministro sin necesidad de esperar que una cuadrilla llegue al lugar. Entre enero y agosto de 2026, la compañía instaló 600 equipos de telecontrol, sumando más de 4.100 unidades en total en su zona de concesión. Esto, junto a aumentos de capacidad y nuevas infraestructuras para distribuir más energía, han permitido dar a Santiago una red más flexible y resiliente.
A esto se suman planes estacionales específicos: el Plan Verano, para enfrentar las altas temperaturas y el mayor consumo, y el Plan Invierno, orientado a preparar la red ante lluvias, viento y tormentas. Ambos contemplan inspecciones con drones y tecnología LiDAR en alrededor de 2.000 kilómetros de redes, un plan de despeje de arbolado que se desarrolla a lo largo de todo el año -alcanzando más de 100.000 podas entre enero y agosto de 2026- y la capacidad de desplegar más de 350 cuadrillas en terreno, entre otras acciones.
Parte de este esfuerzo se traduce también en operativos a escala en zonas estratégicas de las 33 comunas de la zona de concesión para realizar mantenciones preventivas y atender directamente a los vecinos en su barrio.
En este contexto, Enel Distribución ha tomado medidas concretas para prevenir daños a las redes eléctricas. No solo se ha intensificado el plan anual de despeje de arbolado, sino que también se han implementado medidas integrales: un protocolo de podas ambientalmente responsables que asegura un crecimiento sano de los árboles. Además, se han catastrado más de 30 mil árboles a lo largo de la ciudad, identificando ejemplares en estado crítico que presentan un potencial peligro para la red.
A su vez, la compañía informa a sus clientes y municipios sobre las responsabilidades que recaen en cada actor en el mantenimiento de los árboles en espacios públicos y privados, con el objetivo de visibilizar la importancia de monitorear y cuidar nuestro arbolado urbano y nuestra red eléctrica.
En esta línea, en 2026 Enel suscribió un inédito convenio de colaboración público-privado con Senapred, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres. Este acuerdo establece un marco conjunto de preparación, respuesta y recuperación ante emergencias que afecten el suministro eléctrico, incluyendo la participación coordinada en los Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) a nivel nacional y regional.
A nivel sectorial, las principales distribuidoras eléctricas del país cuentan con un protocolo de asistencia mutua que permite movilizar cuadrillas, equipamiento y recursos logísticos cuando una emergencia supera la capacidad de respuesta habitual de una empresa. Este mecanismo se activó durante el invierno de 2026, cuando Enel Distribución desplegó equipos técnicos en la Región de La Araucanía para apoyar la recuperación del servicio tras un severo sistema frontal.
La cooperación también se extiende a las instituciones de orden público: Enel Distribución desarrolla instancias de capacitación e intercambio de conocimiento con Carabineros y la PDI, fortaleciendo la coordinación en situaciones que requieren presencia policial junto a los equipos técnicos en terreno.
Enel Distribución trabaja activamente para que esa oportunidad sea accesible. A través del programa Energía del Futuro, la compañía colabora con liceos técnico-profesionales y centros de formación como Duoc UC, entregando a los estudiantes formación teórica y práctica en instalaciones especialmente habilitadas para el aprendizaje. Desde 2022, más de 570 jóvenes han participado en el programa, y 45 de ellos han sido contratados en empresas del sector eléctrico.
El espacio central de esta formación es el Centro de Excelencia Operacional (CEO), ubicado en Lampa: más de 8.000 metros cuadrados construidos a escala real, donde estudiantes y técnicos aprenden trabajando con redes eléctricas reales, simuladores y tecnología de realidad virtual. Es el primer centro de entrenamiento de distribución eléctrica de su tipo en Chile.
La apuesta es clara: formar hoy a quienes van a mantener y operar la red del futuro.